Puesta en marcha de un proyecto de restauración ambiental

Es bastante habitual encontrarnos con espacios naturales o ecosistemas que han sido dañados o degradados debido a diversas causas, como por ejemplo obras. En este caso es necesario llevar a cabo una recuperación de esa zona afectada y para ello es imprescindible contar con un proyecto de restauración ambiental. Este definirá las actuaciones que hay que llevar a cabo, así como los controles que deben realizarse.

En este sentido, es importante precisar que no todas las actuaciones de seres humanos realizadas para mejorar un sistema natural alterado suponen una restauración ambiental. Para llegar a esta definición es necesario devolver a este espacio las características y funcionalidades –estructura, diversidad, funciones, dinámica, etc.– de su estado original.

En multitud de ocasiones no es posible llegar a este punto, ya sea por cuestiones técnicas o incluso económicas. Por ello, hay veces que se opta por dar usos sociales a ese ecosistema o simplemente dotarlo de otras características distintas, aunque más beneficiosas que si no se hubiese actuado. En estos casos hablaríamos de rehabilitación, recuperación e incluso adecuación paisajística.

¿Funcionan siempre los mismos métodos? En absoluto. Que un método de restauración tenga éxito en un determinado ecosistema no significa que pueda funcionar igual en otro con condiciones bióticas y abióticas diferentes. Por eso es importante que se haga una descripción detallada de todos los intentos de restauración, sean exitosos o no, para que puedan ayudar a definir las estrategias más adecuadas en cada situación.

¿En qué casos debemos llevar a cabo una restauración de un sistema? Según la Junta de Andalucía, esta debería realizarse en aquellos casos en que la alteración ha llegado a tal punto que el ecosistema no puede continuar su proceso natural de autoorganización.

La restauración aborda un amplio rango de disciplinas como ecología, hidrobiología, hidrología e hidráulica, geomorfología, ingeniería, etc. Por eso es muy importante que en la planificación e implementación del proyecto participen personas o empresas con experiencia en dichas disciplinas, como Congeo. Es necesario, por tanto, que los proyectos de restauración ecológica sean desarrollados por equipos interdisciplinares.

Para llevar a cabo un proyecto de restauración hay que hacer un estudio minucioso y profundo de las características del sistema. No podemos olvidar que cada ecosistema tiene unas características propias y los proyectos de restauración deben contemplar cada uno de los aspectos que intervienen en su funcionamiento y dinámica natural.

 

«La restauración aborda un amplio rango de disciplinas como ecología, hidrobiología, hidrología e hidráulica, geomorfología, ingeniería, etc. Por eso es muy importante que en la planificación e implementación del proyecto participen personas o empresas con experiencia en dichas disciplinas, como Congeo»

 

Pasos a seguir en un proyecto de restauración

Lo primero que se debe realizar en un proyecto de restauración ambiental es una planificación adecuada. De esta dependerá en gran medida el desarrollo con éxito de nuestro proyecto. En este paso es clave recopilar toda la información posible. Por ejemplo, contar con una descripción del área, una evaluación, una definición de objetivos y la argumentación de los mismos, una identificación de factores limitadores o modificadores que pueden impedir el logro de los objetivos, el desarrollo de objetivos operacionales, la identificación de prioridades de acción, el seguimiento de las actuaciones y la evolución del sistema, así como la revisión de los progresos realizados.

El diseño inicial del proyecto es sin lugar a dudas la etapa más importante y decisiva, ya que de su buen planteamiento va a depender lograr con éxito la restauración de cualquier ecosistema. Una planificación detenida reducirá las posibilidades de que sobrevengan efectos secundarios indeseados.

Es interesante distinguir metas de objetivos. Digamos que las metas son definiciones generales sobre los resultados que se prevé alcanzar con el proyecto. Por ejemplo, mejorar la calidad del agua en una laguna costera de agua dulce. Los objetivos son aseveraciones específicas. Es decir, en el caso que hemos descrito podrían ser la construcción de unos humedales de depuración para reducir la carga de nutrientes que entra a la laguna y dragado del sedimento en los puntos con mayor contenido orgánico.

¿Cómo sabemos que estamos cumpliendo las metas? Gracias a criterios de rendimiento o de eficacia. Estos son atributos definidos para cada objetivo del proyecto. Deben ser medidos con métodos simples que generen datos comparables y cuyos resultados sean repetibles. En el caso que nos ocupa, se podría especificar un valor de la concentración de nutrientes que no debe superarse una vez ultimada la restauración. Estos criterios hacen que sea necesarias revisiones periódicas de metas y objetivos.

Una vez tengamos el plan, tenemos que tener detalladas todas las etapas de implementación, para garantizar que esta se lleve a cabo con los medios menos destructivos y con técnicas ecológicas responsables. Por eso, la aplicación de estas técnicas surge de un meticuloso estudio del medio, de su situación y de todas las variables que afectan su funcionamiento (hidrología, edafología, parámetros físico-químicos, biológicos, etc.).

Una vez que nos hemos puesto manos a la obra con la implementación, es fundamental hacer un seguimiento para constatar que las medidas llevadas a cabo están teniendo los efectos pronosticados en la fase de planificación, y para actuar en caso de desviación de los objetivos marcados, según requiera la situación. El seguimiento debe extenderse finalizadas las tareas de restauración, porque puede haber cambios no deseados a largo plazo.

Para finalizar, te dejamos por aquí los pasos a seguir en todo proyecto de restauración:

  • Estudios preliminares
  • Identificación de las causas de la degradación
  • Definición de las condiciones de referencia
  • Evaluación de las funciones del ecosistema
  • Desarrollo de objetivos
  • Selección de técnicas y alternativas para revertir los problemas identificados
  • Plan de monitorización de las actuaciones realizadas
  • Seguimiento a largo plazo

 

Es importante tener claro que el diseño de proyectos de restauración requiere de conocimientos técnicos y de la participación de expertos en hidrología, geomorfología y ecología. Por eso en Congeo te brindamos nuestro equipo de profesionales para hacer más fácil la tarea.

Imagen superior: Beth Jnr on Unsplash

 

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