Huella hídrica en la minería

En nuestro blog hemos hablado en más de una ocasión sobre el concepto de huella hídrica. Te hemos contado las partes más importantes de la misma, y también lo que puede representar en la llamada agricultura de precisión. Sin embargo, a lo largo de este artículo nos gustaría centrarnos en la minería. ¿Sabías que el agua es un recurso esencial en este sector?

Como bien sabemos, la minería consiste en la extracción y la recuperación de minerales o metales de la tierra. Actualmente es una de las industrias más importantes del planeta y el agua juega un papel crucial, ya que se trata de un recurso que está involucrado en muchos procesos intermedios.

Es un elemento cuya presencia es inconveniente en las labores subterráneas, pero a su vez es vital para procesos de concentración mineral y metalúrgicos. Además, es clave para los procesos de flotación y refrigeración. A su vez, es importante gestionar los caudales excedentes, que en numerosas ocasiones tienen altos contenidos en metales, sales y otros compuestos.

Son muchas las empresas que se han visto obligadas a realizar fuertes inversiones para llevar agua de mar desalada a cientos de kilómetros de la costa. O también realizar proyectos de alto coste para la regeneración y reutilización de sus efluentes. Esto repercute negativamente en la economía, en la sociedad y en el medioambiente.

El uso intensivo del agua en todos estos procesos impacta en la sobreexplotación de los recursos hídricos convencionales disponibles, aunque también en la calidad por la generación de efluentes residuales que pueden impactar en el medio.

 

«Uno de los mayores riesgos que nos podemos encontrar es el agua residual de las minas. Esta, en algunos casos, puede ser altamente tóxica, como el drenaje ácido de roca. De ahí la importancia en la protección de este recurso natural ante una posible contaminación»

 

Uso del agua en la minería

Vamos a centrarnos en el uso que tiene el agua en el sector de la minería. Para ello vamos a recurrir al informe titulado Uso sostenible del agua en la minería (Esagua, 2019).

Operaciones mineras. Extracción del mineral bruto a través de técnicas mineras superficiales o subterráneas. En estas operaciones, el agua se utiliza para la represión del polvo, y limpieza de equipos.

Fases de procesado. Tratamiento del mineral bruto para recuperar minerales o metales de valor. En las fases de procesado el agua se utiliza para mezclar con el mineral bruto con el objetivo de empapar y encuadrar separaciones físicas tales como el lavado, separaciones por espesado y flotación, utilizado en combinación con químicos para lixiviar los minerales.

Transporte y manejo del mineral bruto y productos. Desaguado, almacenamiento y transporte del mineral o metales brutos y productos a la mina y al mercado. El agua se utiliza aquí para bombear corrientes residuales mineras (relaves) a sitios que se puedan descargar, o productos (por ejemplo, concentrados mineros) a embarcaciones.

Transporte y disposición de las corrientes residuales. Transferencia de las corrientes residuales del sitio de la mina a los lugares controlados para su tratamiento. El agua se utiliza aquí para la generación de potencia para la refrigeración y control de la contaminación para las emisiones del aire.

 

La minería evoluciona y apuesta por técnicas y tratamientos que permitan ser más sostenibles. Así se busca recuperar la mayor cantidad posible de agua y mejorar en calidad o minimizar los vertidos restantes. No cabe duda de que el sector tiene numerosos retos por delante asociados con el uso del agua.

Se trata de retos que están fuertemente vinculados con la geografía y la geología. La geografía determina la cantidad y características de la estampación de las características hidrológicas en el área minera. Por otro lado, la geología determina el método de minería y procesado y la cantidad y calidad del mineral desaguado. Por lo tanto, la geografía, la geología y la naturaleza minera y de las actividades de procesado dictan el balance hídrico de la operación.

Uno de los mayores riesgos que nos podemos encontrar es el agua residual de las minas. Esta, en algunos casos, puede ser altamente tóxica, como el drenaje ácido de roca. De ahí la importancia en la protección de este recurso natural ante una posible contaminación.

 

Retos de la minería en materia de agua y sostenibilidad

Aunque son muchos los retos a los que se enfrenta la minería, podemos destacar los cuatro más importantes. El primero de ellos es maximizar la reutilización de agua de forma interna. La idea es ganar independencia del suministro para proteger las fuentes naturales de agua al reducir su explotación. Con esto también se minimiza el vertido a las mismas de caudales residuales, pese a que sean tratados.

El segundo es valorizar los residuos que se produzcan. Se debe tratar cualquier elemento valioso que presenten, transformándolos en materias primas para otros productos. Así podremos tender al residuo cero.

El tercero consiste en emplear energías renovables para todos estos nuevos procesos asociados al cuidado del agua. Estaremos minimizando la huella de carbono, además de reducir los costes de operación.

Finalmente, uno de los más importantes: contabilizar el uso del agua y reducir su consumo en todos los procesos mineros, así como gestionar el posible impacto en los recursos hídricos que estén cerca. Siempre hay que tener en cuenta que se deben cumplir los requisitos legales de disposición del agua tratada y minimizar el impacto ambiental.

 

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