Huella hídrica en la agricultura de precisión

En alguna que otra ocasión hemos hablado sobre la huella hídrica en nuestro blog, haciendo especial hincapié en la necesidad de contar con ella en busca de la sostenibilidad. Es importante recordar que The Water Footprint Assessment Manual define la huella hídrica de un producto como el volumen de agua consumida tanto directa como indirectamente para su producción.

En este artículo ahondamos en el tema, aunque volcándonos sobre la agricultura o agricultura de precisión. ¿Sabías que la agricultura es uno de los grandes consumidores de recursos naturales, representando más de un setenta por ciento del agua dulce consumida en el planeta? Y podemos ir más lejos, pues la estimación habla de que la agricultura deberá aumentar en un cincuenta por ciento la producción de alimentos para 2030 para abastecer a la población creciente.

Para concienciarnos más, es el sector que más agua consume en el mundo cada año, con el setenta por ciento del total de los recursos hídricos existentes. ¿Podríamos hacer una agricultura con una huella hídrica menor? La respuesta es sí y se encuentra en los invernaderos solares.

Se ha demostrado que se puede reducir hasta veinte veces la huella hídrica en invernaderos solares. Este tipo de cultivos optimizan los recursos hídricos gracias a lo que se denomina agricultura de precisión, garantizando el uso del agua de forma racional y eficiente. El aprovechamiento del agua de lluvia, canalizada desde las cubiertas plásticas del techo, cubre hasta un treinta y cinco por ciento de las necesidades del cultivo.

 

«La tecnología también ha servido para modernizarse con técnicas como el riego localizado de alta frecuencia controlado por sistemas informáticos. Se hacen necesarios sensores que informen al agricultor de la disponibilidad de agua en el suelo, así como de la concentración de abono»

 

Pero vayamos por partes. ¿Qué es un invernadero solar? Seguro que has visto alguna que otra vez un terreno en el que se aprecia una estructura cerrada cubierta por plásticos. A través de estos inciden los rayos del sol, que dejan la luz necesaria para el mantenimiento óptimo de la temperatura adecuada para el desarrollo de las plantaciones en los meses de invierno. Así pueden realizar su mágica fotosíntesis.

En todo este proceso las plantas son capaces de producir nutrientes gracias al dióxido de carbono que absorben del aire, para liberar posteriormente grandes cantidades de oxígeno a la atmósfera. ¿En qué se diferencian los invernaderos solares de otros? Básicamente en otro es necesario utilizar sistemas de calefacción e iluminación artificial, normalmente a través de combustibles fósiles, con hasta un treinta por ciento más de consumo energético y lo que este conlleva para la contaminación del medioambiente.

Si cruzamos el mundo en avión podremos darnos cuenta de un dato sorprendente: tres cuartas partes de nuestro planeta están cubiertas de agua. El problema es que solo es apta para los seres vivos menos del uno por ciento de esta. Nos debe quedar claro entonces que el agua es un bien tan escaso como indispensable. Por eso es necesario que se aproveche de forma muy meticulosa.

En el sur de Europa, y de forma más concreta en la costa de Granada y Almería (Andalucía, España), existen multitud de invernaderos solares. En estos se produce el cincuenta por ciento de los productos hortofrutícolas que se consumen en el continente. Y lo que es más importante, aquí la huella hídrica es hasta veinte veces inferior que la media de la agricultura nacional.

Es una zona con una importante escasez de agua, por lo que los agricultores se han visto obligados a buscar fórmulas que les permitan optimizar al máximo los recursos. Estas son una combinación de la propia experiencia, mezclada con la innovación y la aplicación de las ultimas tecnologías en control climático y de fertirriego.

«El aumento de la población, la urbanización, la industrialización y el cambio climático nos obligan a redefinir las políticas sobre el uso del agua si queremos hacer frente a los desafíos alimentarios que supondrá el crecimiento demográfico de los próximos años», explica Francisco Góngora, presidente de Hortiespaña, en declaraciones recogidas por El Ágora Diario del Agua.

Los agricultores de estos invernaderos solares están a la vanguardia a nivel mundial en cuanto a la optimización de los recursos hídricos. Como claro ejemplo está la técnica tradicional del enarenado, que evita la salinización de las capas superiores del suelo, así como la pérdida de agua por evaporación directa, lo que permite disminuir el consumo medio de agua por unidad de superficie.

Una técnica que se complementa con los innovadores sistemas de riego por goteo para minimizar las pérdidas de agua y aprovechar cada gota en los cultivos. Un sistema que permite la fertirrigación, es decir, el aporte de agua y fertilizantes de forma conjunta y en función de las necesidades de las plantas.

La tecnología también ha servido para modernizarse con técnicas como el riego localizado de alta frecuencia controlado por sistemas informáticos. Se hacen necesarios sensores que informen al agricultor de la disponibilidad de agua en el suelo, así como de la concentración de abono.

Finalmente, todos los invernaderos solares utilizan estructuras formadas por canales de recogida de agua de lluvia en los techos y un sistema de tuberías para su conducción a balsas o depósitos para su posterior uso en el riego. Esto es muy interesante, ya que estudios de IFAPA (Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica) han demostrado que la recogida de aguas pluviales puede cubrir más del treinta y cinco por ciento de las necesidades de los cultivos a lo largo de la campaña agrícola.

El equipo humano que aporta CONGEO a cada proyecto domina las disciplinas técnicas en los campos de la geología, geoquímica, hidroquímica, hidrología, hidrogeología, evaluación de impactos y de riesgos ambientales. Entre nuestros servicios podemos asesorarte como consultoría estratégica y asesoría ambiental. Y, por supuesto, realizamos los estudios de huella hídrica. ¿Nos dejas echarte una mano?

Photo by Erwan Hesry on Unsplash

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