Efectos del cambio climático en el agua

Más de una, más de dos e incluso más de tres veces has tenido que escuchar o leer algo acerca del afamado cambio climático. Este fenómeno genera efectos ambientales diversos dependiendo de las características de la zona afectada. En este sentido, uno de los elementos ambientales que pueden verse más alterados por el cambio climático son los ecosistemas acuáticos. De forma muy especial en España, donde los recursos hídricos existentes no son especialmente abundantes en la mayor parte del territorio.

El Ministerio de Medio Ambiente en España pidió al Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX) la realización de varios estudios sobre qué impactos podría generar el cambio climático en los recursos hídricos y las masas de agua. Uno de ellos sirve para evaluar el impacto del cambio climático sobre los recursos hídricos en régimen natural.

 

Reducción de precipitaciones

Se prevé una reducción de estos recursos para los próximos años. Para la elaboración del estudio se eligieron dos escenarios: uno en el que no se adoptaban medidas de control de emisiones (A2) y otro en el que había un desarrollo más sostenible (B2). En ambos casos se prevé una reducción generalizada de la precipitación media, pero es mucho más acuciada en el A2.

Así, en cuanto a precipitaciones, por ejemplo, entre 2011 y 2040 se prevé en ambos casos una reducción del cinco por ciento, pero las diferencias suben hasta el periodo de 2071 a 2100, donde en el escenario A2 la reducción sería del diecisiete por ciento y en el B2 de tan solo el nueve por ciento.

 

 

Algo similar ocurre con la recarga subterránea, donde también se prevé una gran disminución en España, sobre todo en el escenario en el que no se toman medidas sostenibles. Al igual que la escorrentía, con una disminución derivada de la escasez de precipitaciones y del aumento de temperatura.

 

 

Aumento de la temperatura

Otro factor que preocupa mucho es el aumento de la temperatura. La subida en las temperaturas en nuestro país parece ser la principal causa de la reducción de los aportes de agua a los cauces. Por ejemplo, AEMET elaboró una serie de temperatura media anual en España para el periodo comprendido entre 1973 y 2005, mostrando una tendencia creciente de 3,7 grados centígrados cada cien años.

Este aumento de la temperatura se acentúa bruscamente en los últimos años. El año 2017 es el más caluroso del que se tiene registro en España, con una temperatura media estimada de 16,20 grados centígrados. Comparando cifras, en la última década se ha producido una subida de la temperatura media de un grado centígrado. Así se aprecia en esta tabla elaborada para un informe de Ecologistas en acción.

 

 

La situación actual muestra un escenario con una reducción generalizada de los recursos hídricos disponibles. En España alrededor del ochenta y cuatro u ochenta y cinco por ciento del agua va a parar al regadío (84,3 %, año 2015, INE), mientras que el resto se reparte entre el abastecimiento a poblaciones y el consumo industrial. Es importante destacar que el abastecimiento tiene un retorno superior al ochenta por ciento, pero en el regadío es de tan solo un diez por ciento. Tras descontar los retornos, el consumo del regadío supera el noventa por ciento del consumo real de agua en España.

 

«En los próximos años puede haber diferentes zonas de España con estrés hídrico. Se deben buscar soluciones sostenibles para evitar un colapso»

 

En los planes hidrológicos para el abastecimiento a poblaciones se prevé un incremento del consumo para 2021 en aproximadamente cien hectómetros cúbicos anuales. En el sector agrícola el incremento es mucho mayor. En los últimos años se ha producido un gran crecimiento de la superficie de regadío en el país, pasando de las 3 344 637 hectáreas (Has) en 1998 (Plan Nacional de Regadíos) a las 4 073 654 Has de 2016 (planes hidrológicos de las demarcaciones hidrográficas).

Para las próximas dos décadas se prevé un aumento importante de la superficie de regadío. Cerca de 700 000 nuevas hectáreas de regadío, lo que supone un incremento del diecisiete por ciento respecto a la superficie actual. El escenario para 2021 indica que habrá un veinte por ciento menos de recursos hídricos disponibles de los que había a principios de los noventa. ¿El motivo? El cambio climático y el aumento de la demanda.

Es previsible que en próximos años haya por diferentes zonas de España numerosas situaciones de estrés hídrico. Una situación que debe analizarse para evitar un colapso buscando soluciones sostenibles.

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