Las 4 cosas que debes conocer sobre la Huella Hídrica

Si nos ponemos frente a una fuente de agua y nos paramos a contemplarla durante un par de minutos veremos cómo su goteo constante parece inacabable. Es cierto que el agua dulce es un recurso que se presenta de forma bastante abundante a nivel mundial, pero también lo es que su disponibilidad baja a un ritmo alto en muchas regiones del planeta debido a factores como el cambio climático o el incremento poblacional, que aumentan la presión sobre los recursos hídricos.

De forma más concreta, ¿sabías que la agricultura es uno de los grandes consumidores de recursos naturales, representando más de un setenta por ciento del agua dulce consumida en el planeta? Y podemos ir más lejos, pues la estimación habla de que la agricultura deberá aumentar en un cincuenta por ciento la producción de alimentos para 2030 para abastecer a la población creciente.

Estamos ante un reto mayúsculo, ya que debemos garantizar la disponibilidad del agua para el consumo del planeta, siempre sosteniendo el crecimiento económico y preservando el medio ambiente. Un problema global, cuyas soluciones son de ámbito local. Así es como surge la huella hídrica, para evaluar el uso del agua de las organizaciones, procesos y productos, y proporcionar información cuantitativa y cualitativa que permita dirigir a las organizaciones hacia un uso más sostenible y equitativo del agua dulce.

 

  1. Huella Hídrica (WFN), el concepto

Remontándonos al origen, podemos contarte que el concepto de Huella Hídrica nació en el año 2002 gracias al profesor Arjen Y. Hoekstra, de la Universidad de Twente, en los Países Bajos. El mismo Hoekstra, junto a empresarios y otras organizaciones, fundó en 2008 la Water Footprint Network (WFN). Además, de forma más reciente se ha lanzado la ISO 14046, Principios, requisitos y guía de la huella hídrica (www.iso.org).

Tan solo un año más tarde nació The Water Footprint Assessment Manual, que define la Huella Hídrica de un producto como el volumen de agua consumida tanto directa como indirectamente para su producción.

En el informe titulado Uso sostenible del agua en la minería (2019) elaborado por Cetaqua y las entidades asociadas a EsAgua se indica que una huella hídrica se puede calcular para un producto en particular, para cualquier grupo bien definido de consumidores (por ejemplo, un individuo, familia, pueblo, ciudad, provincia, estado o nación) o productores (por ejemplo, una organización pública, la empresa privada o un sector económico).

 

  1. Evaluación de la Huella Hídrica

La huella hídrica es un indicador esencial en el cálculo de la sostenibilidad del uso de los recursos naturales por parte del hombre. Concretamente, la WFN considera la huella hídrica como un indicador global de la apropiación de los recursos de agua dulce.

Según el enfoque de la WFN, la Huella Hídrica se puede dividir en tres indicadores según su procedencia:

  • Agua verde (Precipitaciones retinadas en el suelo) | Huella Hídrica verde. Relacionada con el agua de lluvia incorporada en el producto o evapotranspirada por las plantas.
  • Agua azul (De ríos, lagos y acuíferos) | Huella Hídrica azul. Relacionada con el consumo de agua dulce.
  • Agua gris (Necesaria para que el medio receptor asimile los contaminantes vertidos) | Huella Hídrica gris. Relacionada con la calidad del agua y su contaminación debido a los contaminantes vertidos en un determinado proceso.

 

  1. Metodología Huella Hídrica

Su metodología está ampliamente establecida y debido a su mayor recorrido, está más difundida entre organizaciones y público general, ya que sus resultados son fácilmente interpretables. Según el reportaje El valor de la Huella Hídrica, publicado por EsAgua, La evaluación de la huella hídrica se compone de cuatro fases distintas:

  1. Establecimiento de objetivos y su alcance, determinando las fronteras del análisis así como los aspectos temporales y espaciales que aplican en cada caso.
  2. Contabilización de la huella hídrica, a partir de un inventario de consumos de agua, energéticos, de materias primas, materiales así como la calidad y cantidad de agua residual.
  3. Determinación del impacto ambiental y/o socio-económico de estos consumos.
  4. Interpretación de resultados permite la formulación de respuesta a la huella hídrica e identificar acciones de mejora.

El análisis de la Huella Hídrica según WFN puede servir como una herramienta de concienciación o como una herramienta de evaluación y gestión regional del agua.

Entre los beneficios que aporta esta evaluación de la Huella Hídrica destacamos el ambiental –Identificación de los puntos críticos y mejora en la calidad de los vertidos–, el económico –Optimización del proceso, reducción de costes, anticipación de requisitos legislativos y ayuda a la toma de decisiones de inversión– y el social –Liderazgo, valor de la marca y posicionamiento–.

 

  1. Huella de Agua (ISO 14046)

El concepto de Huella de Agua es un concepto más joven y su aplicación e interés han ido creciendo en los últimos años. Esta norma fue publicada en agosto de 2014 y se constituye como la principal alternativa a la metodología propuesta por la Water Footprint Network

Según el informe anteriormente citado, se basa en la metodología de Análisis de Ciclo de Vida (ACV), también estandarizada por la ISO 14040 y 14044, estableciendo los principios, requisitos y directrices para una correcta evaluación de la Huella Hídrica de productos, procesos y organizaciones, a partir del análisis de su ciclo de vida.

¿Qué tiene de diferente esta metodología? La norma ISO no contabiliza únicamente el volumen de agua consumido, sino que evalúa los posibles impactos medioambientales relacionados con dicho consumo, a través de indicadores relacionados con el agua. Se evalúan impactos sobre el medio ambiente, la salud humana y sobre los recursos naturales relacionados con el agua consumida o degradada por un producto, proceso u organización

Es, por decirlo de algún modo, un análisis más exhaustivo y que complementa el enfoque de la WFN. Sin embargo, dicho análisis es más complejo y sus resultados son más difíciles de interpretar para el público no familiarizado con la metodología de análisis de ciclo de vida.

Ambas herramientas son compatibles y complementarias. Son muchos los factores los que pueden hacer que te decantes por una u otra metodología sobre el cálculo de tu Huella Hídrica o Huella de Agua, como la información de partida disponible, el tipo de público al que el estudio vaya dirigido o el nivel de detalle que se quiera alcanzar.

 

En Congeo te ayudamos a profundizar en la materia con la gestión de tu Huella Hídrica para que apuestes por un uso sostenible de los recursos hídricos que tienes disponible a tu alcance. Si te ha parecido interesante el artículo, puedes contactar con nosotros para más información.

 

Además, puedes leer aquí el informe Uso sostenible del agua en la minería, de EsAgua y el reportaje Huella Hídrica, también de EsAgua.

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